Anoche tuve un sueño.

Soñé con experiencias únicas. Con excursiones por paraísos forestales y marinos, con vuelos en parapente, con disfrutar de un vino al atardecer en El Teide. Con paseos a caballo y en bici, con la energía de una batucada al borde del mar y, con aprender a hacer surf en las playas de una isla.

Soñé que podía ser protagonista de una película de cine, y que podía fotografiar los parajes más fascinantes de La Palma para guardarlos en mi cámara y bebérmelos después.

Soñé que podía pasar un día en familia en el mar haciendo paddle surf, para luego degustar lo más sano de Vilaflor, el pueblo más alto de España.

Soñé que la Naturaleza se volvía accesible para aquéllos con problemas de movilidad y que era posible disfrutar de Canarias desde la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente.

Soñé que tal vez, algún día, alguien me ofrecería experiencias únicas construidas a base de lo mejor de otras, brindándome un exquisito cocktail de sensaciones incomparables.

Soñé que la forma en que hasta ahora habíamos disfrutado del destino, cambiaba a mejor. A mucho mejor, hasta hacerse única.

Y desperté…

Y encontré a SendaEcoway.

Y descubrí que las experiencias únicas en un destino único pueden ser reales.

¿Quieres ver mi sueño?